Omayck Valarezo Bravo expuso dos estudios sobre salud mental y apego desarrollados en el marco de su tesis doctoral durante el X Congreso Regional de la Sociedad Interamericana de Psicología, realizado en Santa Marta. Sus investigaciones aportan evidencia sobre la importancia de comprender la salud mental desde un modelo bidimensional y el rol que cumplen las figuras de apego en el bienestar psicológico.
La comprensión de la salud mental desde una perspectiva que va más allá de la presencia de diagnósticos y el impacto que tienen las relaciones de apego durante la adultez emergente fueron los ejes de las investigaciones que presentó el estudiante del Doctorado en Psicología de la Universidad Católica del Norte, Omayck Valarezo Bravo, en el X Congreso Regional de la Sociedad Interamericana de Psicología, realizado entre el 14 y el 17 de julio en la Universidad Cooperativa de Colombia, en Santa Marta.
En esta entrevista, el psicólogo clínico de la Universidad Nacional de Loja y magíster en Psicología Forense y Peritaje Psicológico de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador profundizó en los principales hallazgos de ambas investigaciones, reflexionando sobre el significado de presentar los resultados de sus estudios en un escenario internacional. Destacó la importancia de la formación recibida en el Doctorado en Psicología de la UCN en el desarrollo de sus competencias investigativas y en la generación de conocimiento en el área de la salud mental.
Su primer estudio se titula “Evaluación de la estructura dimensional de la salud mental en adultos emergentes chilenos: evidencia del modelo de doble factor”. ¿Cuál fue la motivación detrás de esta investigación y qué aporta a la comprensión de la salud mental durante esta etapa de nuestro desarrollo?
El primer estudio tuvo como objetivo la valoración de la estructura bidimensional de la salud mental, utilizando un marco comprensivo que se aleja de la evaluación tradicional. En una muestra de adultos jóvenes chilenos, mediante el Modelo Factor-Dual de salud mental, se incorporaron tanto indicadores positivos como negativos; entre los indicadores positivos se encuentra el bienestar, mientras que entre los negativos se considera la psicopatología.
Considero que el principal aporte de este primer estudio es ofrecer un marco comprensivo para entender la salud mental. Los hallazgos respaldan la necesidad de evaluarla incorporando tanto dimensiones positivas, como el bienestar, como dimensiones negativas, como la psicopatología, alejándose de un enfoque exclusivamente tradicional o biomédico.
Los resultados respaldan una estructura bidimensional, lo que significa que, al abordar la salud mental, es necesario considerar ambas dimensiones. Si bien son aspectos distinguibles, mantienen una relación entre sí, por lo que resulta fundamental analizarlos de manera conjunta. Estos hallazgos representan un aporte importante para futuras investigaciones porque permitirán diferenciar la contribución individual de cada una dentro de los modelos explicativos sobre salud mental.
Su segundo estudio, “Apego parental, apego a los amigos y pareja romántica y su influencia sobre la salud mental de adultos emergentes”, analiza cómo distintos vínculos influyen en el bienestar psicológico. ¿Cuáles fueron los principales hallazgos y qué nos revelan sobre la importancia de las relaciones de apego durante esta etapa de la vida?
Los resultados evidenciaron que cada una de estas figuras de apego presenta una contribución diferenciada. En primer lugar, el apego seguro a la madre predice positivamente el bienestar. Esto significa que los adultos emergentes que perciben un vínculo más seguro con su madre tienden a presentar mayores niveles de bienestar. En cambio, no se encontraron efectos significativos del apego al padre sobre la salud mental, por lo que, según los resultados de este estudio, el apego paterno no tendría una influencia directa en esta.
En cuanto al apego a los amigos y a la pareja, el primero se posiciona como un fuerte predictor del bienestar. Es decir, un apego más seguro con los amigos favorece mayores niveles de bienestar.
Por otra parte, la ansiedad y la evitación en el apego de pareja se identificaron como fuertes predictores de la sintomatología depresiva. En otras palabras, mayores niveles de inseguridad en el apego, expresados a través de una mayor ansiedad o evitación, se asocian con un aumento de los síntomas depresivos.
Asimismo, el estudio mostró que el apego materno puede influir en los niveles de depresión de manera indirecta, a través de la ansiedad en el apego a la pareja romántica. Esto significa que un apego más seguro con la madre reduce la ansiedad en el vínculo de pareja y, a su vez, contribuye a disminuir la sintomatología depresiva.
Ahora bien, no se encontraron diferencias significativas entre hombres y mujeres ni entre personas heterosexuales y no heterosexuales. Por ello, se podría señalar que el modelo propuesto se comporta de manera similar en ambos grupos, lo que indica que los resultados son consistentes independientemente del sexo o la orientación sexual de los participantes.
Si estos resultados pudieran traducirse en un cambio concreto, ¿qué desafíos plantean para la investigación y la práctica psicológica?
Desde una perspectiva científica, estos resultados permiten conceptualizar la salud mental a partir de esta estructura bidimensional e incorporar ambas dimensiones en modelos teóricos y empíricos más complejos. Esto favorece una comprensión más integral de la salud mental y permite diferenciar el aporte específico de cada dimensión dentro de los modelos explicativos.
En cuanto al segundo estudio, se abren nuevas posibilidades para la investigación futura, permitiendo incorporar otras figuras de apego y profundizar en los factores protectores de la salud mental durante la adultez emergente, una etapa considerada clave para la intervención temprana. La comprensión de estas dinámicas puede contribuir al diseño de estrategias orientadas a disminuir la sintomatología psicológica, fortalecer el bienestar y promover un funcionamiento psicológico y relacional saludable a lo largo de la vida.
Desde el ámbito clínico, estos resultados también tienen implicancias relevantes. El sólo hecho de considerar dentro de los procesos terapéuticos la influencia de figuras significativas, como la madre, los amigos y la pareja, podría favorecer intervenciones más integrales y eficaces, ya que la evidencia longitudinal demuestra que estos vínculos influyen en la salud mental.
Además, el estudio plantea nuevas preguntas para futuras investigaciones, como comprender por qué aún persisten ciertos roles tradicionales en la crianza o cuáles podrían ser las razones de que el apego paterno no haya mostrado una influencia significativa sobre los indicadores de salud mental.
Desde su experiencia como investigador, ¿cómo contribuyó el Doctorado en Psicología de la UCN-UTA al desarrollo de este trabajo y qué elementos del programa fueron fundamentales durante el proceso?
El programa me brindó las herramientas y las bases teóricas y metodológicas necesarias para desarrollar esta investigación. Asimismo, el acompañamiento permanente de mi tutora de tesis, la Dra. Mónica Guzmán González, ha sido fundamental en mi formación y me ha permitido fortalecer mi desarrollo como investigador.
Asimismo, la formación recibida durante el programa me entregó las competencias necesarias para abordar preguntas de investigación de manera más rigurosa y efectiva. Al mismo tiempo, me permitió conocer y dialogar con investigaciones desarrolladas por otros académicos, enriqueciendo mi comprensión de distintos enfoques teóricos y metodológicos y fortaleciendo mi trayectoria investigativa.

¿Qué significó para usted presentar los resultados de su tesis doctoral en un congreso internacional como este?
La participación en este congreso tuvo un gran componente emocional para mí. En primer lugar, porque presenté los hallazgos de mi tesis doctoral, específicamente dos estudios que responden directamente a los objetivos específicos de esta investigación.
Así que poder compartir estos resultados en la etapa final del doctorado representa una enorme satisfacción, y marca un hito importante en mi formación académica. A ello se suma la oportunidad de compartir con destacados investigadores de la región y de distintos países de América Latina, porque me permitió generar un valioso espacio de intercambio académico.
¿Qué mensaje entregaría a estudiantes y futuros investigadores que buscan desarrollar investigación con impacto y proyectarla en congresos internacionales?
A los estudiantes les diría que se atrevan a investigar. Si bien la investigación es un proceso complejo y, al comienzo, puede parecer difícil porque exige desarrollar una sólida base teórica y metodológica, eso no significa que sea inaccesible.
No es necesario estar en un laboratorio para producir conocimiento científico. La investigación también nace de las ideas, de las preguntas que surgen a partir de la realidad y del diálogo constante con la evidencia científica disponible. A medida de que esas ideas se fortalecen y se contrastan con la literatura internacional, es posible construir investigaciones con un aporte significativo.
Por eso, los invitaría a presentar los resultados de sus trabajos, ya sean tesis de pregrado o de posgrado, en congresos científicos. Cada estudio, independientemente de su alcance, puede contribuir a ampliar el conocimiento y aportar al desarrollo de la psicología.



